,

,

23 may. 2013

A poca distancia de tu piel, mi piel.
Sigamos oyendo los pájaros 
suspirando
sintiendo
respirando la brisa fresca
que entra sin permiso,
al mismo tiempo 
tu mano
recorriendo mis piernas 
suavemente, 
las caderas y mi espalda.
Ignoremos juntos la existencia en el momento,
huyamos, corramos, gritemos
pero no antes sin permitir
a tu oído ser escucha de mis suspiros.
Apriétame un poco más,
juguemos a conocernos otra vez,
¡deséame!
                                                              -tanto como yo a ti-
¿escuchas mis palabras?
se volvieron poco claras...
nuestras miradas también se encuentran
es hora de desaparecer.